El Tigre del Plátano o Corituca |
| Corythucha ciliata (Say, 1838) |
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Insecto
chupador originario de EE.UU. Detectado por primera vez en Europa en Padua (Italia) en
1964; en Francia en 1974; primera cita en España (Girona) en
1979 (Gil & Mansilla, 1981), luego en Zamora en 1985 (Barnola et al.
1986); en la sierra y ciudad de Madrid en 1990. Actualmente está bien
asentado en toda la Europa Central y del Sur (Aguilar et al. 1977).
Velocidad media de propagación de 70 km/año (Soria et al. 1991), favorecida por los vientos ya que los adultos cubren cortas distancias con sus delicadas alas. La difusión a grandes distancias se debe a la actividad humana. |
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| Corythucha
ciliata Orden: Heteroptera - Familia: Tingidae Adulto y ninfa |
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El nombre "Tigre del
plátano" nos viene del francés "Tigre du platane". En EE.UU.
se le denomina "Sycamore lace bug". "Sycamore" es el Platanus
occidentalis y "lace" significa encaje (por la apariencia de sus
alas).
Sus hospedantes por excelencia son los plátanos de sombra (Platanus spp., especialmente Platanus occidentalis). Se le ha encontrado sobre Fraxinus sp., Tilia sp., Quercus laurifolia, Liquidambar styraciflua, Chamaedaphne sp., Carya ovata y Broussonetia papyrifera. |
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| Corythucha ciliata - Adulto (3-4 mm largo) |
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El primer y más amplio estudio del ciclo de vida lo realizó Wade (1917). Los adultos hibernan agazapados en las rendijas de las ramas o debajo de las cortezas sueltas (ritidomas), generalmente en la cara noroeste de los troncos. Toleran bien el frío, de -20ºC a -25ºC, aunque a temperaturas de -10ºC puede perecer el 50%, la población peor resguardada. | |||||||
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Al principio de la
brotación de los árboles los adultos se dirigen hacia el envés de las hojas
para alimentarse y aparearse. Diez días después del acoplamiento las hembras
comienzan la puesta de huevos con forma de ánfora, de 0,3 mm. de longitud y
color marrón brillante. Lo hacen en el envés de las hojas y ponen colonias de
uno o varios pares de huevos junto a las intersecciones de las nerviaciones
principales. Una hembra puede poner hasta 350 huevos (Aguilar, 1977) que
eclosionan a los 15 días de su puesta.
Después de nacer pasan por 4 fases inmaduras o ninfas. Las mudas de las ninfas quedan pegadas al envés de las hojas. Las ninfas permanecen agrupadas hasta la fase 4, en la que se dispersan hacia otras hojas. El tiempo total de maduración de las ninfas hasta convertirse en insecto adulto es de 40-45 días en verano. En lugares con veranos muy largos y calurosos puede haber hasta 5 generaciones. En Europa Central (Alemania, Austria, Hungría, etc.) generalmente 2; en el sur de Francia, Cantabria, País Vasco y Girona se han contado 3 generaciones. |
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Tanto los adultos como las
ninfas son chupadores y se sitúan en el envés de las hojas. Originan unos
puntitos blancos que evolucionan hacia amarillento y luego marrón. Finalmente,
las hojas comienzan a desprenderse a medio verano. El árbol puede quedar
defoliado al finalizar el verano. Segregan melaza que puede verse invadida de
fumagina o negrilla.
En algunos lugares actúan como vector de transmisión de los hongos Ceratocystis fimbriata forma platani y Apiognomonia (=Gnomonia) veneta. Varios años consecutivos de ataques combinados con otros factores estresantes, como la sequía o los hongos citados, pueden acabar con la vida de los árboles (Barnard & Dixon, 1983). La plaga suele ser más densa en zonas urbanas. Los adultos pueden ser molestos en terrazas situadas cerca de los árboles. También se dan casos de invasiones en el interior de los hogares. |
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Los medios de control
deberán elegirse según la gravedad del ataque y el emplazamiento
de los árboles.
En general conviene seguir el principio de la proporcionalidad de los medios respecto a la envergadura del ataque. Un ataque ligero en unos pocos árboles puede ser diezmado con repetidos chorros de manguera dirigidos al envés de las hojas durante la primera fase larvaria al principio de la temporada. Las ninfas caen al suelo donde perecen por no poder regresar a las hojas. En una zona urbana habrá que utilizar insecticidas "blandos", es decir, aquellos que carecen de toxicidad para las personas o animales superiores. Alternativamente, y con mayor efectividad, puede aplicarse un insecticida por inyección en el tronco (Mauri, 1989 y Baseggio, 1990). En otras zonas pueden rociarse los árboles con insecticidas mediante lanzas de alta presión o cañones nebulizadores. Sin embargo, los inconvenientes consisten en que no se llega a todas las partes de los árboles desarrollados y en que hay que repetir dos o más aplicaciones en la temporada. Las inyecciones en el tronco han demostrado su eficacia ya que el insecticida se distribuye por todo el árbol. La duración suele ser prolongada bastando generalmente una o varias inyecciones por árbol (según tamaño) cada dos temporadas.
Julio Guri - 28 FEB 2002 |
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