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Enfermedades

Diseases

Las Fuchsias pueden ser objeto de varias enfermedades la mayor parte de las cuales provienen de ataques de hongos; pocas veces, afortunadamente, tienen el origen en bacterias o virus.

Las esporas de los hongos pueden estar por todas partes y tienen diversas procedencias. Aunque el viento juega un papel importante en su difusión, la mayor parte de veces nosotros somos los responsables por llevar, sin saberlo, plantas enfermas a nuestro entorno. Si nuestro jardín estaba libre de una infección determinada por el simple hecho de llevar una planta enferma ayudamos a que la infección se instale en él para siempre. En otras ocasiones los substratos que compramos vienen infectados y tampoco tenemos manera de controlarlos.

Hay, sin embargo, una serie de prácticas encaminadas a dificultar la expansión de una infección. Trabajar con la máxima limpieza, eliminar las hojas caídas, lavar y desinfectar las macetas son unas cuantas de esas prácticas. Por mi parte, mientras los productores de plantas no quieran comprometerse con la calidad, me seguiré negando a la compra compulsiva de plantas en tiesto puesto que éste es el principal medio de difusión de enfermedades en nuestro mercado.

La eficacia de los fungicidas es muy limitada en ocasiones. Conviene saber emplearlos aunque también es aconsejable no confiar exclusivamente en ellos.

Una planta fatigada por las irregularidades del riego o por las temperaturas (sol directo) es más susceptible de contraer una enfermedad que una planta en perfecta forma.

Podemos efectuar una gran división de los hongos por la zona que suelen atacar. Así tendremos hongos foliares y hongos de raíz.

Los hongos foliares se instalan más fácilmente en una planta rociada repetidamente con agua. Por tanto, es preferible no rociarlas para generar humedad ambiente y en cambio se puede tener el suelo permanentemente mojado para que la humedad desprendida genere un microclima que beneficiará el desarrollo de la planta.

Los hongos de raíz atacan casi siempre debido a riegos excesivos. Mejor dicho, los hongos prosperan mejor cuando el substrato permanece empapado un tiempo demasiado largo. Las raíces necesitan efectuar su intercambio de gases en el proceso de respiración. Éste no es el único motivo para no encharcar un substrato; el otro motivo es que los hongos de raíz proliferarán en él con mayor facilidad.

En general, los hongos foliares pueden ser tratados con bastante éxito con el fungicida adecuado. Yo estoy utilizando fungicidas basados en captan y en un triazol y me ha ido bastante bien hasta ahora. Sin embargo, los hongos de raíz resultan casi imposibles de controlar mediante un fungicida y lo que mejor resultado da es realizar un transplante y a continuación regar con el mayor cuidado.

Cuando se ve una planta marchita y no obstante hay agua en el substrato es seguro que ya existe un daño en las raíces, probablemente asociado a hongos. En este caso no hay que regar porque se agrava el problema. Incluso puede convenir tomar un esqueje, dejarlo en agua unas horas para que se reanime y plantarlo acto seguido con el fin de no perder el cultivar.

Hongos foliares

Botritis

La Botrytis se identifica por formar filamentos en el extremo de los cuales se encuentran las esporas. Recuerda al moho que se forma en el pan y otros alimentos.

Ataca con preferencia las hojas caídas y las plantas con cierto grado de fatiga. De ahí la recomendación de retirar regularmente las hojas y flores caídas.

Se desarrolla con mayor facilidad en zonas poco aireadas y de humedad alta.

Hay diferentes variedades de Botrytis, la más común es la B. cinerea.

En el caso de las Fuchsias existe un peligro de Botrytis en los esquejes recién plantados y colocados bajo campana. Por ello es recomenddable rociarlos preventivamente con un fungicida específico contra este hongo. En este caso el fungicida no es un remedio infalible pero ayuda en la prevención.

También hay muchos casos de Botrytis en plantas por las que no circula fácilmente el aire, especialmente en la parte inferior. Tal sería el caso de la parte interior de plantas a las que no se les ha quitado el soporte de sujeción de las ramas (corsé) que muchas llevan en el momento de su venta.

Otros casos se dan cuando se tienen varias plantas muy juntas, tocándose, lo cual impide la circulación del aire.

Un caso frecuente es en plantas mientras están en un invernadero en el que no se ha establecido artificialmente una corriente de aire.

En resumen:
El fungicida ayuda pero no es totalmente eficaz. El mejor método de lucha pasa por una limpieza escrupulosa y por mantener las plantas correctamente aireadas.

En el caso de los esquejes se limitará el tiempo bajo campana al mínimo indispensable, que suele ser 15 días en la época de primavera. Un rociado preventivo con fungicida ayuda en muchas ocasiones.

Fotos:
Los tallos jóvenes de las Fuchsias tienen un vello natural (pelillos en el tallo rojo, a la izquierda) que no hay que confundir con la Botrytis.

Éste fue otro caso de Botrytis que se estableció en el cuello de un esqueje durante la fase final debajo de la campana.

Al quitar la campana la enfermedad fue descubierta aunque el esqueje había enraizado y seguía vivo. Se roció con fungicida y por el hecho de quedar con circulación de aire la Botrytis no prosperó.

Sin embargo quedó la necrosis alrededor de todo el cuello de la planta. La planta continuó desarrollándose aunque con lentitud. Finalmente, la necrosis acabó por impedir la circulación normal de la savia y la planta murió.

En este caso procedía haber tomado un esqueje apical y plantar un nuevo esqueje.

En realidad es lo que se hizo. Fijándose en la foto superior se verá que el ápice no está.

 


Otro caso de cuello necrosado

Roya

La roya de las Fuchsias está causada por el hongo Pucciniastrum epilobii y se manifiesta como unas manchas de color amarillo-rojizo, formando pústulas en el envés de las hojas.

Hay que estar atento respecto a la aparición de los primeros síntomas que difícilmente se confundirán con otra enfermedad, una vez visto un caso como por ejemplo el de esta foto.

El remedio es sencillo aunque hay que actuar enseguida: cortar los peciolos de las hojas afectadas para retirarlas y rociar la planta con un fungicida adecuado. Volver a rociar pasados 15 días. En general, con dos rociados debería bastar pero hay que seguir atentos por si se repite la infección.

Desconocido 1

En la imagen se ve claramente una hoja fresca que cuelga de su peciolo marrón. La hoja que le sigue también está colgando y tiene solamente un punto atacado. Más adelanta estas hojas se marchitan conservando el color verde y finalmente  quedan totalmente secas y quebradizas, verde más obscuro y mate, colgando del tallo.

No conozco el causante de esta infección pero tengo que decir que la controlo fácilmente removiendo las partes atacadas y rociando con un fungicida de amplio espectro.

Arañas rojas

En algún momento pensé que los síntomas que aparecen en las cuatro fotos de la izquierda se debían a algún tipo de hongo. Más adelante he podido comprobar que todo ello se debe a ataques de arañas rojas.

Por lo tanto este problema no es una enfermedad. Es una plaga.

En otra página de esta web, en la sección Temas, se trata ampliamente sobre las arañas rojas.

Los síntomas empiezan por las hojas más jóvenes, recubriéndolas de algo que parece polvo. Las hojas parecen sucias. Las hojas más viejas parecen no afectadas.

Más adelante los puntitos aumentan en número y comienzan a aparecer zonas menos verdes, indicador de que las células van muriendo.

Las hojas muy deterioradas acaban cayendo, pudiendo llegar a la defoliación total y muerte de la planta.

Esto sucede principalmente en épocas de mucho calor.

He ido sospechando diferentes causas: daños causados por un insecticida, contaminación por ozono, sal en el agua de riego, hongos foliares,  etc. Todo menos la causa más obvia, las arañas rojas.

Puesto que éstas se sitúan en el envés de las hojas y además son muy pequeñas y yo no las veo a simple vista, no he acertado en el diagnóstico hasta hace bien poco.

He tratado plantas afectadas con un fungicida basado en bitertanol (un triazol), eficaz especialmente contra royas y oidios.  Otro lote de plantas se trató, mientras tanto, con otro fungicida basado en captan. Obviamente ninguno de los dos remedios contribuyó a detener el problema.

Últimamente, después de ver las arañas rojas, utilicé fenpiroximato (un potente acaricida). Las plantas pequeñas de Fuchsia sufrieron una inmersión en el caldo preparado con el acaricida (se invierte la maceta y se sumerge sólo la parte aérea). 

A los 10 días de este tratamiento los síntomas se han detenido, alguna planta defoliada ha comenzado a rebrotar y no se ve un solo individuo de araña roja en ellas mientras en otras plantas no tratadas continúan multiplicándose.

En pocos días iniciaré la lucha biológica con dos de sus depredadores.

Recomiendo la lectura de la página sobre arañas rojas.

 

Manchas por caer néctar de flores de otra planta que está por encima

No hay que preguntarse por un hongo ni buscar un fungicida. Estas manchas se han producido por la causa anunciada. Basta con colocar la planta en otro lugar donde no le caiga el néctar.

En esta planta tan solo las hojas de la parte central, donde caía el néctar, presentaban este aspecto. El resto de la planta no mostraba ninguna anomalía.

Se ven unas hojas rotas a causa de un granizo.

Gotitas de agua y sol directo

Tampoco hay que confundir este síntoma con un ataque de hongos. Esta hoja fue rociada y luego le dió la luz solar.

Esta foto está especialmente dedicada a los que opinan que no importa mojar las hojas a las que luego les va a dar el sol.

Unas veces hay suerte y no pasa nada y en otras se muestran resultados parecidos a los que se ven en la foto.

Hongos de raíz

Las raíces jóvenes de las Fuchsias (y de prácticamente todas las plantas) tienen que tener un blanco inmaculado.

Cuando se saca el cepellón y se ve que las raícillas son negras o muy obscuras tenemos la seguridad de que están afectadas por hongos.

Uno de los hongos más frecuentes, causante de la pudrición negra de las raíces ("black root rot"), es Thielaviopsis basicola. Hay más hongos y los principales vienen relacionados en esta página: Hongos dañinos del substrato.

Los síntomas comienzan mostrando un desarrollo muy lento o prácticamente parado, luego las hojas presentan marchitez a pesar de que el substrato contiene suficiente agua.

Algunos tallos pueden presentar manchas como las de la imagen a la izquierda.

Las plantas atacadas es muy difícil que se recuperen. La única forma, con baja probabilidad de éxito, consiste en podar y defoliar la planta, quitar todo el substrato, lavar las raíces para que se acabe de desprender todo el substrato y volver a plantarla en substrato nuevo un poco húmedo, que se regará con tacañería, especialmente en el primer período mientras la planta no tenga hojas.

La planta de la izquierda, en contenedor de 20 cm,  estaba recibiendo una hora de Sol por la tarde. Ello obligaba a dos riegos diarios; un poco por la mañana y algo más inmediatamente antes de darle el Sol.

En cada riego intentaba echar el agua justa para las horas siguientes. Por lo visto me excedí en algunos riegos y ahora la planta presenta marchitez, incluso a primera hora de la mañana; por el peso del contenedor se puede saber con seguridad que se encuentra empapado: la planta apenas "bebe". Raíces negras, T. basicola.

Las cosas han ido más allá de lo razonable. Si la planta no hubiera recibido la luz solar o hubiera estado en una maceta algo mayor no se hubiera necesitado un programa de riegos tan exigente y la planta quizá no hubiera enfermado. Morirá en los próximos días.

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