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Condiciones |
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- Las Fuchsias en la Naturaleza - Insolación - Temperaturas - Humedad ambiente - Viento fuerte y viento seco - Riegos - Fertilizaciones - pH - Substrato |
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| Naturaleza | ||
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Las Fuchsias en la Naturaleza Dentro del centenar largo de especies y variedades naturales del género Fuchsia hay unas pocas que crecen bien a pleno sol pero la mayor parte se encuentran en lugares en los que o bien hay brumas permanentes o hay arbolado que las protege de los rayos directos del astro rey. Prácticamente todos los cultivares que se encuentran en el mercado proceden de hibridaciones entre dichas especies y, por cierto, son los que dan origen a flores más bellas y plantas de desarrollo dentro de las exigencias de sus amantes. Las características heredadas por estos cultivares son un fiel reflejo de las de sus ancestros: Luz fuerte pero tamizada y elevada humedad ambiente. |
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| Insolacion | ||
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Insolación La respuesta breve cuando se menciona la palabra "Fuchsia" siempre debe ser: "Sombra". El autor tiene constancia de que en algunos Centros de Jardinería aconsejan pleno sol. Este consejo no hace más que confirmar el pobre concepto que el autor tiene sobre parte de los que están ejerciendo una profesión que no merecen. En general, el pleno sol que disfrutamos en la Península Ibérica e incluso el pleno sol que hay en las Islas Británicas son excesivos para cualquier planta de Fuchsia. Los aficionados ingleses (además de franceses, alemanes, daneses, holandeses, belgas, suecos, noruegos, finlandeses, norteamericanos, canadienses y australianos, por mencionar solo unos cuantos) tienen mucho cuidado de que su luz solar no incida de lleno en sus plantas de Fuchsia. Hasta aquí las generalizaciones y respuestas breves. Ha llegado el momento de hacer algunas matizaciones que no están exentas del riesgo de su interpretación. Hay muchos cultivares diferentes de Fuchsia. Unos soportan mejor que otros un ratito de sol suave. Ante la duda hay que decidirse siempre por evitar que los rayos de sol incidan sobre la planta. Dentro de las plantas de un mismo cultivar, la que haya crecido habituada a un rato de sol lo soporta mejor que otra que haya estado siempre en la sombra. Como es sabido, no es igual el sol de verano que el sol de invierno, por poner un ejemplo claro. Pero un rato de sol suave anima la floración. Una Fuchsia siempre soportará mejor un rato de sol si está inmersa en una humedad ambiente alta. Con sol y aire seco la planta simplemente se fríe. Puesto que son plantas que florecen mejor con un elevado nivel de iluminación pero soportan mal el sol directo, una buena medida puede consistir en disponer, por encima de ellas, una tela agrícola para reducir los rayos de sol. Cada uno puede experimentar dentro de su localidad con telas de diferentes coeficientes de absorción.
--- Macetas al sol --- Ya se ha hablado sobre la poca tolerancia al sol de la planta. Aquí hablamos concretamente de qué sucede en una maceta. Cuando una maceta está al sol el substrato que contiene se calienta mucho y las raíces pueden no resistir esta temperatura. También la elevada temperatura favorecerá siempre el desarrollo de hongos de raíz. Es mejor evitar que el sol dé de lleno en la maceta, aunque sea solo un ratito. |
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| Temperaturas | ||
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Temperaturas Es una planta de ambientes frescos pero que soporta mal las heladas. Existen unas limitaciones para cada diferente cultivar. Mientras unos pocos soportan heladas más o menos suaves la mayor parte sucumbe en los inviernos si se deja en el exterior. Muchas no resisten las temperaturas elevadas mientras que otras sobreviven hasta más de 45ºC, con tal de que la humedad ambiente sea alta.
--- Óptimas, mínimas y máximas --- La temperatura óptima de una Fuchsia (es decir, la que produce mayor desarrollo) está alrededor de los 20ºC con variación de unos ± 3ºC según el cultivar. Ahora bien, este máximo desarrollo mejora notablemente en cuanto la diferencia de temperaturas entre día y noche se hace grande como sucede en Primavera y Otoño estaciones en las que no es raro encontrar diferencias entre día y noche de 7-10 ºC. En pleno verano, cuando las máximas suelen estar por encima de 30ºC y, sobre todo, las mínimas nocturnas no suelen ser muy inferiores, el crecimiento prácticamente se detiene. En estas condiciones de calor constante es muy importante aportar humedad ambiente adicional. Hay que tener en cuenta que el estado higrométrico desciende al aumentar la temperatura por lo que la planta necesita que le aseguremos la humedad cuando hace mucho calor. Si alguna planta sufre no será casi nunca por temperatura sino por falta de humedad ambiente (causada por la alta temperatura). El frío lo resisten de forma desigual según el cultivar de que se trate. La mayor parte comienzan a tener problemas con temperaturas cercanas a cero grados. Si la planta está regada una temperatura cercana a cero (sin llegar a helar) puede acabar con ella; no sucede lo mismo si el substrato está casi seco. Otros cultivares pueden resistir más o menos las heladas. Algunos pueden conservar su ramaje casi intacto después de las heladas, en otros el ramaje perece pero la planta rebrota desde abajo. |
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| Humedad | ||
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Humedad ambiente Una Fuchsia crecerá siempre mejor inmersa en un frondoso jardín que rodeada de ladrillo y hormigón. Las Fuchsias reciben el nombre de "chilco" en el idioma de los indios autóctonos de Chile. Chilco significa "rompiente de agua". Precisamente porque las magellanicas crecen mejor en rincones de las orillas de ríos y torrentes, especialmente allí donde las aguas tienen más bravura y crean una nube de gotitas que flotan en el aire. También se encuentran muchas Fuchsias en lugares de la vertiente Oeste de la cordillera Andina en los que hay brumas casi permanentes. ¿Qué quiere eso decir? Pues que sus descendientes se encuentran mejor en un frondoso jardín rodeadas de otras plantas que crean un ambiente fresco y húmedo que en una nueva construcción, probablemente un "pareado" o "adosado", en la que predomina el aire caliente y seco. Normalmente nunca tendremos las condiciones ideales de humedad que necesitan estas plantas. Por lo tanto deberemos hacer algo para subsanarlas. Las aspersiones frecuentes con manguera, con aspersores o incluso con nebulizadores crean una atmósfera húmeda que se acerca a lo que las Fuchsias necesitan. En ocasiones podrá crease una gran extensión de arena mojada debajo de donde están las plantas. Si las hojas están mojadas durante largo tiempo ello puede dar facilidades para la penetración de hongos. El consejo general en pocas palabras sería: ambiente húmedo y hojas no mojadas. El autor ha comprobado que, sin viento, cuando la humedad ambiente baja del 50% sus plantas de Fuchsia dan muestras de incomodidad, marchitando ligeramente sus hojas a pesar de que la planta esté bien regada. Un pase con la manguera rociando los alrededores arregla la situación en pocos minutos. Una elevada humedad ambiente crea las condiciones necesarias para resistir los calores de nuestros veranos. |
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| Viento | ||
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Viento Desde el punto de vista de su intensidad, el viento puede romper ramas o volcar macetas. Pero el efecto más importante y no visible es su poder de evaporación. Una planta de Fuchsia situada en un balcón o terraza sometidos a brisa prácticamente constante tiene el gran problema de la falta de humedad ambiente. No es de esperar que en una terraza elevada haya una frondosidad creada por otras plantas; es decir, la Fuchsia estará rodeada de ladrillo. El viento se lleva la poca humedad que pueda crearse. Las condiciones allí generadas son difíciles para una Fuchsia. |
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| Riego | ||
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Riego La Fuchsia es una planta de desarrollo rápido y, como tal, exige bastante agua. Para dar una idea: en pleno verano (aprox. 30ºC y humedad ambiente 70%) para una planta de copa 50 cm. de diámetro y maceta de plástico de 20 cm. diámetro, algo más de un litro diario. Pero la Fuchsia es bastante susceptible a enfermedades de raíz originadas por hongos. Tampoco le gusta tener las raíces encharcadas durante largo tiempo, especialmente en nuestros calurosos veranos. Por ello se impone en nuestras latitudes un substrato muy aireado (con un gran volumen de aire) lo que implícitamente deriva hacia una menor retención de agua. Lo que significa que el litro del ejemplo anterior debe ser aportado en varios riegos diarios, probablemente tres, un sorbo cada vez. Siempre hablando de plantas en maceta. Las plantas en el suelo tienen unas condiciones más favorables para la planta y, aunque el consumo sea el mismo, los cuidados no son tan pesados. Una manera de cumplir más cómodamente con este requisito para plantas en maceta podría ser contar con un sistema de riego programado utilizando microaspersores (esparcen unas cuantas gotas por la superficie del substrato). Las Fuchsias toleran mal los golpes de sed, especialmente porque al disminuir ostensiblemente el contenido de agua del substrato aumenta la concentración de sales en el mismo hasta límites que no soportan. |
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| Fertilizaciones | ||
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Fertilizaciones Las Fuchsias son plantas golosas pero que se empachan con facilidad. Crecen muy rápidamente cuando las condiciones de temperatura, humedad ambiente y riego son las adecuadas. Por ello hay que reponer frecuentemente los elementos del substrato. Admiten muy bien los fertilizantes químicos que deben dosificarse siempre en cantidades pequeñas. Las dosis ideales de fertilizante para una Fuchsia suelen estar comprendidas entre la mitad y la cuarta parte de las dosis recomendades en los envases de fertilizante para las otras plantas. La máxima concentración de sales en el substrato nunca debe sobrepasar los 2 mS/cm (medición con el método de percolación). Concentraciones superiores comprometen el desarrollo de la planta y aparecen manchas en las hojas. Un fertilizante soluble tipo 15:15:15 con algo de magnesio resulta adecuado para aportarlo semanalmente y en pequeñas dosis con el agua de riego. Una vez al mes se puede cambiar a otro que contenga todos los microelementos o bien aportarlos por vía foliar. Para afinar más los resultados se puede emplear al principio de la temporada un fertilizante en el que predomine el nitrógeno (tipo 30:10:10) ya que éste favorecerá el desarrollo foliar. Se deberá alternar con uno rico en fósforo con el fin de favorecer la formación de una buena masa de raíces. No hay que olvidar que al principio de la temporada se están realizando dos operaciones: el pinzado, que favorece la ramificación pero que impide la floración y los transplantes a maceta ligeramente mayor. Más adelante, cuando ya se han suspendido los pinzados en espera de la floración, el abonado se podrá cambiar a uno en el que predomine el potasio. En pleno verano, cuando la planta prácticamente detiene su crecimiento, habrá que suspender los abonados para reanudarlos pasados los calores, cuando la planta vuelve a dar muestras de desarrollo. En todos estos abonados hay que cuidar que la concentración de sales en el substrato no sobrepase el límite citado. Una buena precaución consiste en lixivar generosamente el substrato una vez al mes, reanudando los abonados a continuación. Los cambios a contenedor mayor también cooperan en el mantenimiento de la conductividad relativamente baja en las zonas de mayor contenido de nuevas raíces.
--- Acerca del nitrógeno amoniacal --- Muchos fertilizantes contienen en su formulación una parte de nitrógeno en forma nítrica y otra parte en forma amoniacal. La forma amoniacal es interesante, para las plantas en general, porque contribuye a un aprovechamiento inmediato, obteniéndose resultados rápidos y, a veces, espectaculares. Las Fuchsias son relativamente propensas a contraer enfermedades por hongos de raíz que se ven enormemente agravadas por la presencia de nitrógeno amoniacal. Por ello es recomendable no aportar el nitrógeno en esta forma o, en su defecto, la proporción deberá ser mínima. |
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| pH | ||
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pH Las Fuchsias no son demasiado críticas con el pH, aunque un valor comprendido entre 6 y 6,5 resulta ideal. No toleran un pH = 8. El autor se vió sorprendido por los malos resultados después de utilizar una arena a la que no midió previamente su pH. Al ver las plantas en malas condiciones midió el pH viendo que su valor era de 8. La situación se subsanó con un cambio parcial de substrato sin dañar demasiadas raíces, en plena temporada. Toleran bien un mes con pH=5 aunque su desarrollo se ve frenado ligeramente. El autor tiene instalado el hongo Thielaviopsis basicola en todo su jardín. El hecho de bajar el pH de las plantas de Fuchsia en contenedor durante el mes de Primavera y de Otoño en que el hongo tiene máximo desarrollo ha contribuído a aumentar hasta el 98% la supervivencia que antes se llegó a situar en un 20%. Al finalizar el período el pH es devuelto a su valor central citado al principio. |
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| Substrato | ||
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Substrato El tema del substrato se desarrolla con amplitud en otro apartado del menú superior. Básicamente se trata de lograr un substrato con un gran volumen de aire con el fin de facilitar la respiración de las raíces en tiempo caluroso. |
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