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Arañas rojas

Red spider mites

Las arañas rojas

La especie de araña roja más frecuente en los cultivos de ornamentales es la Tetranychus urticae (sin. T. telarius y sin. T. bimaculatus). Esta especie está tan difundida y es tan frecuente que se puede asegurar que si alguien sufre un ataque de arañas rojas en sus plantas, casi seguro que se trata de esta especie.

El apelativo de "urticae" se refiere a que causa cierto escozor en la piel, que resulta inocuo pero molesto. El de "bimaculatus" se refiere a que tiene dos máculas o manchas obscuras, una a cada lado del cuerpo.

Las arañas rojas no son propiamente arañas sino ácaros, clasificados dentro de la clase de los Arácnidos. El calificativo de "rojas" se refiere al color de hierro oxidado de los adultos hacia el final de la temporada ya que en estadios más tempranos suelen tener un color amarillo-verdoso que se confunde fácilmente con el color de las hojas. En otras palabras, en distintos estadios de su desarrollo tienen colorido diferente: blanquecino, amarillo-verdoso o rojo-parduzco; la coloración también depende de la época del año y de la planta hospedante.

Su tamaño es extremadamente pequeño (0,3 - 0,6 mm para un adulto) por lo que muchas personas necesitan potentes lupas para verlas con comodidad. Es recomendable una lupa de 10-15 aumentos. Otro método de detección consiste en sacudir el follaje sobre una hoja de papel blanco sobre el que se pueden ver con mayor comodidad que sobre el follaje verde. En la foto: ninfas en las que se aprecian las dos manchas y huevos.

Suelen situarse en el envés de las hojas formando colonias en las que coinciden adultos, individuos jóvenes y huevos. Tejen finísimas telarañas sobre el envés de la hoja que las protegen de la acción de algunos depredadores y de los fitosanitarios. Las telarañas no se suelen apreciar como tales sino como un brillo especial de la superficie aunque en ocasiones también se pueden apreciar como en la ilustración de la izquierda.

Los daños ocasionados por las arañas rojas se deben a que se alimentan de las células de la hoja. Se estima que cada individuo destruye alrededor de 20 células por minuto. Clavan sus quelíceros transformados en estiletes en la pared de una célula epidérmica hasta vaciarla total o parcialmente. Al perder la clorofila y morir, la célula se transforma en un puntito amarillento a menudo visible desde el haz de la hoja. La acumulación de puntitos origina zonas amarillentas claramente visibles. Mientras que se ha comprobado que algunas especies de ácaros inyectan substancias tóxicas en las hojas de la planta, no se ha podido demostrar que T. urticae lo haga, aunque se sospecha.

Al principio de un ataque la planta sufre una fatiga (stress) por lo que cierra parcialmente sus estomas. Esta situación es equivalente a la fatiga hídrica y de hecho se favorecen las condiciones de la planta si se evita que sufra de sed real: hay que cuidar los riegos. De otra parte el cierre de los estomas impide la entrada de anhídrido carbónico por lo que el primer síntoma es la detención del desarrollo.

 


Síntomas de ataque de arañas rojas sobre Fuchsia

 

Más adelante, a medida que el ataque progresa, las hojas van presentando zonas amarillentas, bronceadas o manchas necrosadas de diferente índole en cada especie de plantas. Los daños también pueden presentarse inicialmente como abombamientos en las hojas (la concavidad del lado del envés). Las hojas muy atacadas acaban desprendiéndose. La defoliación es típica, empezando generalmente por las hojas más jóvenes.

Finalmente la planta acaba defoliada. Cualquier nuevo intento de brotación será prontamente liquidado por las arañas rojas por lo que la planta acaba muriendo. 

La Fuchsia de la foto era cultivada para formar un standard cuando sobrevino el ataque que defolió la parte superior. Las zonas necrosadas de la hoja se deben a la misma causa.  Después de una inmersión en fenpiroximato el 16 de Julio que la ha librado de los ácaros, una semana más tarde está volviendo a brotar. Sin embargo, a veces la planta sucumbe y es irrecuperable.

La detección temprana es importante porque a menudo se descubre el ataque cuando el número se ha hecho ya muy grande y ha producido daños importantes. Hay que considerar que si en un lugar ha habido una vez un ataque de arañas rojas, volverá a repetirse en la temporada siguiente. Por lo tanto es fundamental vigilar y contar el número de individuos por hoja. Si se observan cinco, con toda seguridad habrá llegado el momento de actuar. Puede considerarse el inicio de la actuación con una cuenta menor, dependiendo del cultivo. Cinco individuos por hoja ya comienzan a producir la detención del desarrollo en algunas plantas aunque quizás los daños no sean todavía visibles. Una cuenta de 20 suele coincidir con el principio de la defoliación.

Los ácaros se suelen reproducir por partenogénesis arrenotoca: Los óvulos de las hembras no fecundadas dan lugar a machos mientras que los de las fecundadas originan hembras. Tras la eclosión de los huevos pasan por diferentes estadios inmaduros móviles: larvas con tres pares de extremidades y dos o tres estadios ninfales (protoninfa, deutoninfa y tritoninfa en algunas) que, como los adultos, tienen 4 pares de extremidades. Entre cada estadio se produce una muda. En la foto se aprecian las mudas y algunas ninfas. La vellosidad en la nerviación de la hoja es natural en las Fuchsias.

La baja humedad ambiente y las temperaturas elevadas favorecen y aceleran sus ciclos reproductivos. De ahí que se conviertan en plaga en verano (calor y poca humedad) aunque estén presentes durante todo el año. En invierno permanecen resguardadas entre el follaje caído y las rendijas de los troncos.

T. urticae es eminentemente polífaga por lo que puede atacar un amplísimo abanico de plantas. 

Los métodos de lucha

Aunque tienen una amplia difusión, puede suceder que nunca se hayan detectado en un lugar determinado. En este caso habrá que ser exquisitamente cuidadoso con la introducción de nuevas plantas. Muchas plantas que se encuentran a la venta son portadoras de toda la diversidad de patógenos y, entre ellos, de arañas rojas.

Además de la atenta observación en el momento de la compra, rechazando cualquier planta sospechosa, conviene dejarla en una zona de cuarentena alejada de las otras plantas. Durante unos días se examinará su evolución y se observará el envés de las hojas, especialmente las superiores, con la ayuda de una lupa. Cualquier sospecha de infestación deberá motivar el desecho de la planta. Es preferible tirar a la basura una sola planta a haber introducido una plaga o enfermedad en nuestro jardín para siempre jamás. No hay que albergar la falsa esperanza de cuidar y curar la planta; lo mejor es tirarla a la basura.

La planta que típicamente es más portadora de arañas rojas es el lindo rosalito miniatura. El lector queda advertido.

La aplicación indiscriminada de insecticidas para el control de insectos como pulgones, moscas blancas o cochinillas abre la puerta a fuertes plagas de arañas rojas ya que el insecticida también habrá eliminado las poblaciones de depredadores naturales de esos ácaros.

La humedad ambiente alta retrasa de alguna manera la multiplicación de las arañas rojas ya que dificulta la evaporación a la atmósfera de los desechos corporales de esos ácaros, que se acumulan y dan lugar precisamente a las dos manchas. Generar una elevada humedad ambiente continua retrasa pero no impide la plaga.

Los manguerazos a presión de modo que alcancen el envés de las hojas arrastran a bastantes individuos hasta el suelo en donde perecen o desde donde regresan a las plantas. Es un método que reduce su número pero no impide la plaga.

El espolvoreo de azufre de modo que alcance el envés de las hojas genera unas condiciones de supervivencia muy difícil para las arañas rojas. Es un buen método aunque no todo lo activo que sería de desear y es impensable su empleo en ornamentales porque precisamente les da un aspecto deplorable.

Además de la limpieza de hojarasca en el jardín y de la detección temprana, los métodos empleados con más éxito en jardinería son:

- Lucha mediante fitosanitarios
- Lucha mediante productos domésticos
- Lucha mediante depredadores

Dentro de la lucha con depredadores se puede considerar el empleo conjunto de los depredadores y algún fitosanitario compatible con los mismos (generalmente previo a su suelta).

La lucha mediante fitosanitarios

Lo primero que a uno se le ocurre, tras descubrir e identificar la plaga, es preguntar ¿con qué producto las mato?

Si se quiere emplear un fitosanitario, obviamente no será un insecticida (no son insectos) y mucho menos un fungicida (no son hongos) aunque haya algunos fungicidas con escasa acción acaricida. Obviamente será un producto diseñado como acaricida.

Entre los productos acaricidas hay algunos que tienen una acción relativamente reducida, podríamos llamarlos coloquialmente "acaricidas de segunda" o "poco potentes". Otros, sin embargo, tienen una fuerte acción acaricida limitada tan solo por la resistencia adquirida por cada colonia de ácaros. De ahí la recomendación de que hay que ir rotando acaricidas con diferente forma de actuación. También entre los acaricidas los hay que han sido muy utilizados en el pasado y, por tanto, existe probabilidad de encontrarnos con colonias que han adquirido resistencia a un acaricida determinado mientras que hay otros productos que son más nuevos y es menos probable toparse con individuos acostumbrados a aquel acaricida en concreto.

 

Por ejemplo, estos cuatro buenos acaricidas pertenecen al mismo grupo:

Fenazaquin, fenpiroximato, piridaben y tebufenpirad.

Por lo tanto, si se emplea uno de ellos no sirve de nada el alternarlo con otro del mismo grupo: la resistencia estará asegurada.

 

No está en mi ánimo recomendar aquí productos concretos porque la lista de los mismos iría variando con el tiempo (salen nuevos productos y se retiran algunos de los antiguos) y además no todos los productos están disponibles en todas partes.

Además hay que considerar la segmentación del mercado entre jardinería de aficionados y usos agrícolas. Los mejores y más novedosos productos suelen estar en la vertiente agrícola pero a menudo hacen falta conocimientos para su aplicación (por su grado de toxicidad para humanos y otros animales) y, en ocasiones, puede que no estén autorizados para ornamentales.

En todo caso se trata de productos que actúan por ingestión o por contacto. Por lo tanto es necesario que el producto caiga sobre el lugar en donde están los ácaros. O bien encima de ellos o bien en un lugar a donde vayan a clavar sus quelíceros para comer.

No existe, que yo sepa, una acaricida sistémico que se integre en el torrente circulatorio de la planta. Ojalá existiera. Por lo tanto, insisto, es necesario aplicar el producto en donde se encuentran los individuos que es en el envés de las hojas.

Estas aplicaciones son algo difíciles porque cuesta llegar al envés.

Si se trata de una planta pequeña en contenedor puede voltearse la maceta cuidando de que no se salga el cepellón y rociar hacia abajo sobre el envés de las hojas. Luego se coloca la planta en su posición normal y se le da una pasada por encima.

En algunos casos de plantas pequeñas en contenedor puede llenarse un tanque con la disolución y sumergir la parte aérea de la planta, invirtiéndola. De esta forma seguro que se llega a todas partes.

Si se trata de plantas más grandes no queda más remedio que utilizar un rociador con una lanza curvada que pueda orientarse hacia arriba.

La lucha mediante productos domésticos

Esta información me fue facilitada por un aficionado con amplia experiencia en el cultivo de Fuchsias. Confío en la eficacia del método aunque implica un formidable y continuado trabajo. A continuación transcribo íntegramente la traducción.
He tenido éxito en la lucha contra las arañas rojas con una disolución de jabón y alcohol isopropílico (Nota mía: el etanol - alcohol de vino - y el metanol - alcohol de quemar - dañan las plantas).

Funciona especialmente bien contra las arañas rojas por varios motivos: al ser una disolución en agua, al rociar la planta se aumenta la humedad alrededor de las hojas, un escenario que desanima a los ácaros; es agresiva para todos bichos de cuerpo blando y moja muy bien debido a su baja tensión superficial.

La disolución se hace a partir de virutas de jabón "Ivory" (marfil) y de alcohol isopropílico comercial al 70%. Utilizar 15 cm3 (una cucharada sopera) de jabón, 250 cm3 (un vaso) de alcohol isopropílico y el resto agua hasta tener un galón (3,8 litros). Remover la disolución, dejar reposar y volver a remover hasta que el jabón se haya disuelto. Recomiendo añadir unas cuantas gotas de un colorante para alimentos (yo utilizo el color púrpura) para identificar la disolución distinguiéndola del agua. 

Se pueden utilizar otras marcas de jabón pero el "Ivory" (el que flota) es jabón puro y puede aplicarse a las flores sin quemarlas. 

Nota mía: Los mejores jabones para esta aplicación son los potásicos. Si se quiere usar un jabón doméstico se puede considerar el uso del que se emplea para lavar las vajillas a mano (probablemente en una dosis inferior a la descrita arriba). El que se usa para lavar vajillas a máquina o el de la lavadora de ropa no son adecuados.

La disolución destruye el recubrimiento protector que tienen los bichos de manera que éstos se deshidratan. Es un insecticida de contacto no persistente y por ello debe aplicarse a menudo. Eso representa una ventaja ya que mata a los insectos que toca pero no tiene efectos residuales que generen resistencias

La disolución es muy suave y es muy parecida en su formulación a los líquidos limpiacristales. Con una loción hidratante evitarás que tu piel se reseque después de manipular esta disolución.

Yo levanto los tiestos con las plantas y los mantengo invertidos de modo que la disolución llegue al envés de las hojas. Además, de esta manera la disolución no vuelve a caer en las manos.

Para las arañas rojas efectúo tres aplicaciones diarias pero parece que funciona igualmente bien con dos.

También rocío rutinariamente las plantas cuando las cambio de maceta, aprovechando que ya las estoy manipulando.

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La lucha mediante dos depredadores naturales

Ambliseius californicus y Phytoseiulus persimilis

Información facilitada por
Syngenta Bioline España
singentaagro.es
Además de los dos descritos aquí por adaptarse mejor a mi caso, la empresa cuenta con otros depredadores de arañas rojas, como Feltiella acarisuga y Stethorus punctillum.

Ambliseius californicus

Amblyseius (=Neoseiulus) californicus (Phytoseiidae, Acari), es un ácaro depredador perteneciente a la familia de los fitoséidos, de forma aperada y color anaranjado.

Su principal fuente de alimento son las arañas rojas del género Tetranychus (sobre todo huevos y estados inmaduros), aunque también depreda a otros géneros como Eotetranychus y Oligonychus. Así mismo, también se puede alimentar de otros pequeños artrópodos, como trips, y de polen. Por lo tanto, puede sobrevivir con bajos niveles de araña roja e incluso en su ausencia. No obstante, cuando se alimenta de presas distintas a Tetranychus, su reproducción se ve mermada.

Su ciclo biológico consta de cinco estados: huevo, larva, ninfa, protoninfa, deutoninfa y adulto, siendo el doble de rápido que el de araña roja.

A una temperatura de 21ºC su ciclo se completa en 10 días, mientras que a 30ºC se reduce a 5 días. Esto favorece el control frente a su presa principal, Tetranychus urticae, el cual tiene un periodo de desarrollo de 16 y 7 días a 21ºC y 30ºC respectivamente.

Amblyseius californicus busca activamente sus presas y las depreda. Aguanta temperaturas mucho más altas y humedades relativas mucho más bajas (hasta 30-40%) y oscilantes que Phytoseiulus persimilis. Esto unido a que puede sobrevivir incluso en ausencia de araña roja y Phytoseiulus no (es un ácaro depredador mucho más selectivo), hace que A. californicus se comporte en campo como el mejor depredador de estos ácaros en nuestras condiciones.

A 26ºC un Amblyseius adulto puede consumir 156 presas durante un periodo de 16 días, o unas 10 presas al día.

Como desventaja frente a Phytoseiulus podemos decir que se mueve con mayor dificultad en presencia de abundantes telas de araña, y consume menor cantidad de presas que Phytoseiulus. Esto puede hacer aconsejable una suelta combinada de Amblyseius, de forma general, y Phytoseiulus, localizado en focos, para obtener una acción más rápida en un determinado momento, pero siempre teniendo en cuenta las condiciones ambientales.

Amblyline cal (Código 0013-01) se suministra en unidades de 2000 ácaros depredadores, contenidos en un bote de 30 ml y mezclados con vermiculita como material de transporte. 

Se puede utilizar en cualquier cultivo que presente problemas con Tetraníquidos (arañas rojas), exceptuando el tomate, donde no se adapta satisfactoriamente.

La dosis de aplicación es de 5 – 10 ácaros / m2, comenzando desde el momento que son detectados los primeros individuos de araña roja en el cultivo. En cultivos de rosas, la dosis recomendada es de 25-30 depredadores / m2.

Modo de empleo / transporte

Mantener el bote en posición horizontal hasta su uso, evitando exponerlo a la luz solar directa.

Inmediatamente antes de abrir el envase, golpear la base en una superficie sólida y girarlo suavemente para obtener una distribución homogénea.

Abrir el bote en el cultivo cuando este listo para su uso, y distribuir la mezcla uniformemente sobre las hojas, aplicando mayor cantidad donde se observen colonias de araña roja establecidas.

Usar dentro de las 18 horas posteriores a su recepción.

Mantener en posición horizontal y a una temperatura entre 10 y 15ºC hasta su uso.

Compatibilidad

Zeldox® es perfectamente compatible con Amblyline cal. Con Vertimec® y Neoron®, dejar dos semanas entre la aplicación de los productos y la suelta de Amblyseius californicus.

Phytoseiulus persimilis

Phytoseiulus persimilis (Phytoseiidae, Acari) es un ácaro depredador especializado en el control de arañas rojas de la familia de los Tetraníquidos. Se viene empleando con gran éxito durante más de 30 años, en el control de la araña roja Tetranychus urticae.

Tiene forma aperada y presenta un color naranja brillante, por lo que es fácilmente reconocible entre las colonias de araña roja.

En la foto:
P. persimilis atacando a
T. urticae

Su ciclo biológico consta de cinco estados: Huevo, larva, protoninfa, deutoninfa y adulto. A 20ºC, los huevos eclosionan en unos 3 días, y completan su desarrollo en 10 días, mientras que su presa Tetranychus urticae necesita 17 días a la misma temperatura. A 30ºC, el tiempo de desarrollo total se reduce a 5 días, ascendiendo a más de 7 días para araña roja. Las hembras pueden poner hasta 50-60 huevos durante toda su vida.

Phytoseiulus es capaz de detectar las colonias de araña roja a distancia, ya que se ve atraído por los daños que causan las arañas rojas en la hoja, así como por las telas que producen. Presenta una excelente movilidad, incluso cuando existen telas de araña en la planta

Una vez detectada la colonia, las hembras depositan sus huevos en la misma. De ellos emergerá una larva, que comenzará a alimentarse inmediatamente, pudiendo consumir hasta 5 adultos o 20 huevos al día, dependiendo del estado en que se encuentre, hasta llegar a adulto.

No se alimenta de otros artrópodos, ni de polen, por lo que es necesaria la presencia de arañas rojas para su establecimiento en el cultivo.

Phytoline p se presentan en unidades de 2000 ácaros depredadores mezclados con vermiculita, estando disponible en dos tipos de envase:

En botes de 500 ml. (Código 1201-01)

En pequeños botes (vial) transparentes de 30 ml (Código 1201-03) especialmente recomendados para su aplicación sobre focos de araña roja.

A ambos envases se les puede adaptar un dosificador para facilitar la distribución del producto en el cultivo.

Phytoline p se puede utilizar en cualquier cultivo que presente problemas de araña roja, una vez se hayan detectado los primeros focos de araña roja en el cultivo. Debido a los requerimientos climáticos de Phytoseiulus persimilis, su uso está especialmente recomendado en aquellas zonas con temperaturas y humedades relativas medias, o donde se haya observado previamente presencia natural de este depredador.

La dosis de aplicación es de 5 – 10 depredadores / m2, llegando a 20 / m2 cuando se aplica directamente sobre focos.

Modo de empleo / transporte

Mantener el bote en posición horizontal hasta su uso, evitando exponerlo a la luz solar directa.

Inmediatamente antes de abrir el envase, golpear la base en una superficie sólida y girarlo suavemente para obtener una distribución homogénea.

Abrir el bote en el cultivo cuando este listo para su uso, y distribuir la mezcla uniformemente sobre las hojas, aplicando mayor cantidad donde se observen colonias de araña roja establecidas.

Usar dentro de las 18 horas posteriores a su recepción.

Mantener en posición horizontal y a una temperatura entre 10 y 15ºC hasta su uso.

Compatibilidad

Zeldox® es perfectamente compatible con Phytoline p. Con Vertimec® y Neoron®, dejar dos semanas entre la aplicación de los productos y la suelta de Phytoseiulus persimilis

Julio Guri

Primera versión / First version: 25 Jul 2005

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